El equipo también
es nuestro cliente.
La experiencia que ofrecemos fuera empieza por cómo nos tratamos dentro. Queremos construir un proyecto en el que puedas aprender, aportar y sentir que tu trabajo cuenta.
Tu voz forma parte de Andina.
Detrás de cada llamada y cada gestión hay una persona. Para nosotros, cuidar al cliente interno significa escuchar a quienes hacen posible el servicio y dar importancia a su experiencia diaria.
Buscamos personas con ganas de implicarse, de colaborar y de hacer bien las cosas. No solo para atender a nuestros clientes: también para participar en la construcción del equipo que queremos ser.
Quiero formar parte de Andina ↗Escuchar dentro.
Conectar mejor fuera.
El respeto, la comunicación y el apoyo entre compañeros son la base del equipo que queremos construir. Tu capacidad de escuchar a un cliente importa; tus ideas y tu experiencia también.
Saber qué se espera de ti
Funciones, prioridades y procedimientos claros para que entiendas tu papel y cómo contribuye al trabajo del equipo.
Prepararte para aportar
La formación sobre el proyecto y sus herramientas forma parte de la preparación del equipo. Aprender el proceso es el primer paso para ganar confianza.
Trabajar con apoyo
Entendemos la coordinación como un espacio para resolver dudas, compartir información y afrontar las dificultades con el equipo.
Tener voz en el proyecto
Quien habla cada día con los clientes conoce detalles que marcan la diferencia. Queremos escuchar tus propuestas para mejorar la forma de trabajar.
Tu próximo proyecto
puede empezar aquí.
Si te motiva trabajar con personas, aprender y aportar a un equipo en construcción, nos gustaría conocerte.
Conoce cómo enviar tu candidatura ↗Personas conectadas.
Tecnología propia.
Nuestra capacidad de servicio se apoya en los recursos tecnológicos del grupo: un entorno SIP propio y un CRM que integra comunicaciones VoIP y comunicación multiplataforma.
La voz, desde su infraestructura
Contar con un entorno SIP propio nos permite intervenir en la configuración de las comunicaciones y en la selección de rutas de voz, con foco en la calidad, la estabilidad y los estándares técnicos de interoperabilidad.
Ese control facilita analizar incidencias y adaptar la configuración a las necesidades de cada operación, conectando la gestión del contact center con el conocimiento técnico del grupo.
Un CRM que conecta la operación
Trabajamos con nuestro propio CRM, que integra las comunicaciones VoIP y la comunicación multiplataforma en el entorno de gestión del equipo.
Acercar la información del cliente y las comunicaciones ayuda a mantener el contexto de cada interacción, reduce la dispersión entre herramientas y favorece la continuidad del trabajo.
Más capacidad de respuesta
La coordinación entre infraestructura, comunicaciones y gestión facilita identificar dónde actuar cuando la operación necesita un ajuste.
La tecnología acompaña al proceso
Disponer de desarrollo propio permite valorar mejoras del CRM según las necesidades del proyecto y la experiencia de quienes lo utilizan.
Conversaciones con contexto
Integrar gestión y comunicación facilita el seguimiento y los relevos, para que el equipo pueda dar continuidad a la relación con cada cliente.
Mejores herramientas para aportar
Un entorno de trabajo integrado ayuda a centrar la atención en escuchar, resolver y gestionar, con menos cambios entre aplicaciones.
Una ventaja que conecta todo el servicio.
Reunir equipo humano, infraestructura de voz y software propio nos da margen para coordinar el servicio de principio a fin. Para tu empresa, supone capacidad de adaptación y seguimiento; para las personas de Andina, herramientas conectadas y la posibilidad de aportar mejoras desde su experiencia diaria.
¿Puedo externalizar solo una parte del proceso?
Sí. Podemos plantear un alcance centrado en una tarea, una campaña o un proceso concreto. Lo definimos contigo antes de preparar la propuesta.
¿Cómo se calcula el presupuesto?
La propuesta depende de las funciones, la dedicación del equipo, el horario y las herramientas necesarias. Cuéntanos tu proyecto para valorar el alcance.
¿Puede el equipo trabajar con nuestros procedimientos?
Ese es el punto de partida: revisar tus procedimientos y acordar la formación, los accesos y las herramientas necesarios para la operación.